April 17, 2007
Mi nombre es Laura, tengo 18 años, y entiendo a los que
tienen problemas con sus padres como el que voy a contar porque
yo también los tuve con mis padres, que son muy difíciles de
convencer, no me escuchan, son muy cerrados, no tienen lugar para
nuevas ideas y no quieren entender nada que no sea lo que es
normal para ellos. Son muy estructurados como la
mayoría de los adultos aquí.
Acabo de hablar con Nadia y le pegunté si ella ya no quería
trabajar, o que pasó. Me contestó que si quiere pero que
lo que pasaba era que sus padres ya no querían que ella trabaje
porque pasaba mucho tiempo fuera de la casa y que además le habían
dicho que tenía que estudiar mucho y ponerse las pilas para
aprobar una materia de la secundaria y las materias de su carera.
Y también que a sus amigas que estaban trabajando con ella sus
padres las habían retado y tampoco querían que sigan
trabajando, sin importarles que de verdad querían trabajar, que
se sentían muy bien haciéndolo, y que son suficientemente
inteligentes para decidir lo que quieren hacer, que por otra
parte no era nada malo.
Una de las amigas de Nadia dijo que a ella sus padres le quitaban
el dinero diciéndole que lo necesitaban para la casa, que por más
que hubiera sido verdad (cosa que no era muy posible) no es
justo.